Ciudadanos requiere al Ministerio de Turismo soluciones a los problemas generados por las conductas incívicas registradas en Benidorm

Juan Balastegui y el diputado Pepe Cano presentan en el Congreso un requerimiento para reclamar al Gobierno “más capacidad de acción para las administraciones locales para evitar comportamientos que degradan los destinos turísticos”


El portavoz adjunto  en el Grupo Municipal de Ciudadanos (Cs) de Benidorm, Juan Balastegui, junto al diputado nacional de Cs, Pepe Cano, han presentado en el Congreso de los Diputados un requerimiento al Gobierno de España sobre las acciones previstas para combatir el denominado “turismo de borrachera”. Balastegui ha explicado que en mayo el grupo municipal empezó a recopilar información para registrar en el Congreso un escrito en el que se pusieran de manifiesto los problemas que tiene el Ayuntamiento de Benidorm y otras actuaciones locales para poner freno a las conductas incívicas. “Redactamos un primer borrador, para el que también contamos con el asesoramiento de la Concejalía de Seguridad Ciudadana, y junto al Grupo parlamentario de Ciudadanos en el Congreso, confeccionamos el texto que hemos presentado”, ha explicado Balastegui.

En el mismo, ha añadido, “preguntamos si el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo prevé algún plan de contingencia a este tipo de turismo, así como si el Gobierno contempla dotar de capacidad de acción a administraciones locales como la de Benidorm para ayudar a frenar estas conductas que degradan los destinos turísticos”. En este sentido, ha incidido en que “hemos reclamado información sobre cómo se van a materializar esas posibles medidas y cuándo, puesto que el principal impedimento para frenar ciertas situaciones es cobrar las sanciones impuestas, lo que genera a estas personas la sensación de que van a quedar inmunes”.

El portavoz adjunto de Cs Benidorm ha trasladado, a través del grupo parlamentario, la problemática en Benidorm, “que va más allá del mundial”. Así, en el documento presentado se expone que “sufrimos cada vez más las consecuencias generadas por conductas incívicas, provocadas por personas cuyo fin es visitar la ciudad para celebrar fiestas de diversa índole, como son despedidas de soltería, tendencia que, unida a la predisposición de determinados turista a pasar sus vacaciones bebiendo, conlleva en muchos casos molestias, descontrol y sensación de inseguridad para residentes y turistas”.