La Vila Joiosa limpia la balsa de captación del Molino Real de la Llobeta

La concejalía de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de la Vila Joiosa, a través de Vilamuseu, ha realizado en las últimas dos semanas nuevos trabajos de limpieza de la balsa de captación de agua del Molino Real de la Llobeta, bajo la dirección del arqueólogo municipal Diego Ruiz. Los trabajos han sido realizados por personal contratado gracias a la subvención obtenida del Programa de iniciativa Social EMCORD del SERVEF (Servicio Valenciano de Empleo y Formación).

La parte más sensible a la acumulación de basura de todo el complejo molinero del siglo XVII es precisamente balsa de captación de agua de la acequia de les Puntes, por encontrarse bajo el puente de la N332. Aunque periódicamente se hace mantenimiento y limpieza por parte de Vilamuseu, era necesaria una actuación a fondo como la que se ha realizado gracias a los dos operarios con los que cuenta actualmente el museo gracias a la subvención del SERVEF.

Este importante molino se construyó en la primera mitad del siglo XVII, un largo episodio frío y de sequías, conocido como ‘la Pequeña Edad del Hielo’, que sucedió sobre todo entre 1610 y buena parte del siglo XVIII. Muchas de las antiguas construcciones hidráulicas del municipio, como el pantanet de l’Aigüeta, deben pertenecer a este siglo, y el propio Pantano de Relleu fue autorizado por Felipe IV en 1653 para permitir el riego de las necesitadas huertas de la Vila.

En 1653 ya existían tres molinos harineros en la Vila: el de Alcocó, el de la Creu de Pedra y el de la Llobeta. Este último estuvo en funcionamiento hasta comienzos del siglo XX, cuando dejó de funcionar como tal, porque las industrias harineras sustituyeron en todas partes a estos molinos; pero perduró hasta nuestros días como casa de labor. No obstante, conserva todo un complejo hidráulico de gran valor patrimonial, formado por la acequia de les Puntes y otras secundarias, alcavóns, balsas, el túnel o cacau de desagüe al río, el pozo o cup con los mecanismos de aspas giratorias, pilas de lavado del grano y otras estructuras, que constituyen un elemento identitario del paisaje urbano de la Vila Joiosa desde hace cuatro siglos.