El Consejo de Urbanismo de Altea se reúne por novena vez

El Consejo ha establecido el calendario de reuniones para el 2018 y pretende ser más representativo

El Consejo de Urbanismo se reunió esta semana con varias cuestiones sobre la mesa entre las cuales destacaban las novedades en el proyecto de regeneración del frente litoral.

Cómo recordarán, el Ministerio de Medio ambiente -que debe intervenir en la parte marítima- y el Ayuntamiento -que lo tiene que hacer en la terrestre- acordaron en la última reunión mantenida en Madrid trabajar en paralelo en ambos proyectos con el fin de abaratar costes y evitar molestias.

Por ese motivo, explica la responsable de Urbanismo, “hemos tenido que acelerar los procesos en cuanto a la licitación de la redacción del proyecto de remodelación del paseo que, para cumplir con el calendario acordado con el Ministerio, debería estar acabado sobre el mes de abril”. Aún así, desde el gobierno municipal se han comprometido a realizar alguna jornada para que se puedan aportar ideas “ya que las nuevas exigencias para poder empezar la obra a finales de 2018 trastocan las propuestas de participación que teníamos”.

El hecho que las obras impliquen la eliminación del aparcamiento en superficie, exigencia irrenunciable para ganar esta nueva playa y recuperar la primera línea para las personas y los usos públicos, es el punto que más debate suscitó entre los asistentes al Consejo. Por eso, desde el gobierno local se explicó que se está trabajando en dos líneas que complementen esta medida.

Por una parte, se avanzará en la adecuación de aparcamientos en la segunda línea de acuerdo con lo que apunta el documento de la Estrategia para la Regeneración de la Fachada Marítima +Altea -susceptible de introducir nuevas alternativas siempre que resulten útiles y viables. Por otra, se aporta el estudio de viabilidad de un aparcamiento subterráneo en la zona comprendida entre la C/ La Roda y el Puerto, alternativa que se ha demostrado mucho más ventajosa que la que inicialmente se preveía en el mismo “Charco”, tanto por el número de plazas como por la viabilidad del proyecto”.

En este sentido, tanto Orozco como Llinares señalaban que en los proyectos anteriores de remodelación de la fachada litoral se actuaba sobre esta zona pero el aparcamiento subterráneo sólo aparecía como una referencia, no como parte del proyecto. Esto quiere decir que se habría ampliado la zona de paseo en superficie y se habría pospuesto la construcción del aparcamiento, lo cual habría disparado el coste y habría provocado unas molestias inasumibles. Desde el punto de vista técnico y de la lógica, explican, “la conveniencia de ejecutar una obra subterránea bajo una superficie acabada de construir es absolutamente cuestionable”.

Por otra parte, la responsable de Urbanismo dio a conocer los avances que se están realizando desde el departamento para delimitar una àrea de regeneración y renovación urbana (ARRU) de la cual se puedan beneficiar tanto las comunidades de propietarios como el resto de la ciudadanía a través de las inversiones en espacios púbicos.

Además, expuso a los asistentes la necesidad de renovar algunas vocalías y su intención de abrir el Consejo para obtener la máxima representación y participación posibles. Por último, Orozco aceptó la sugerencia de cerrar un calendario para el año próximo de forma que sea más fácil organizar las reuniones. Así, las sesiones se han marcado el penúltimo lunes de los meses pares, siendo la primera el 19 de febrero.

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