Ayer se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa, y Amnistía Internacional vuelve a hacer una campaña para reivindicarlo

La libertad de expresión en el mundo está amenazada. Informar u opinar se ha convertido en algo muy peligroso en los últimos años. Gobiernos de diferentes países han modificado sus leyes para perseguir a aquellas personas que opinan diferente o que se atreven a alzar la voz ante las injusticias.
Para que se hagan una idea, un tercio de los y las periodistas encarceladas en todo el mundo están en prisiones turcas. Ser periodista en Turquía se ha convertido en una profesión de riesgo si criticas al gobierno.
Ayer se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa y cientos de periodistas se encuentran entre rejas sólo por hacer su trabajo. En una sociedad en la que el periodismo es perseguido y encarcelado, los derechos humanos están en peligro.
Un país sin periodismo independiente propicia la impunidad. Y genera miedo, porque un gobierno que persigue a periodistas, lanza un aviso claro: criticar te puede salir muy caro.