Andy Cartagena y Jose Antonio Padilla salen por la Puerta Grande

Eva Alvarez Martinez.- En la tarde del sábado 15 de abril, se celebró una espectacular corrida de toros, con el rejoneador de la tierra, Andy Cartagena y los diestros, Juan José Padilla y Juan Vera.

Una corrida bien presentada, bien armada y con diferentes tonos. Saliendo alegres de toriles pero faltos de fuerzas, no rematando en tablas. Un Andy Cartagena emocionado, al torear en su tierra dando un gran espectáculo y demostrando lo gran jinete y exquisita doma que reciben sus caballos.

Andy Cartagena cortó una oreja en su primero de la tarde, sufriendo una caída de su caballo que fue derribado por el toro, sin grandes consecuencias aparentes. El jinete, más tarde, hizo muecas de dolor quejándose del hombro derecho.

El diestro, Juan José Padilla, fue el segundo en lidiar empezando la faena de rodillas en tablas, calentando al público con ganas de toro aunque este se paró segundos más tarde al pasar por picas. Le brindó el toro a Andy Cartagena y su triunfo fue una oreja, ya que el astado no tenía fuerza.

El tercero de la tarde fue para Varea, que no tuvo tanta suerte con los astados que caían tumbados después de pasar por el picador, por la debilidad de los animales, desmontándole la muleta y su poco acierto con la suerte de matar. Recibió un aviso por parte del presidente pero no se desanimó ya que en el sexto toro, ligó unos naturales de gran calidad, dignos de ser mencionados.

En su segundo de la tarde, Andy Cartagena, demostró que venía a por todas, realizando grandes piruetas con su caballo Bandera, un caballo Lusitano con el que se metió al público en el bolsillo, colocando banderillas y acercándose en todo momento a la cara del astado, finalizando, colocando una rosa y realizando una gran faena que el público reconoció en todo momento, saliendo por la puerta grande.

Juan José Padilla, en el quinto de la tarde, que fue el mejor astado del festejo. El maestro colocó tres pares de banderillas y se metió en faena ya que el toro iba contento a su llamada y humillando la cara al pasar por la muleta.

Juan José Padilla, cortó dos orejas con el riesgo que conllevaba el astado, ya que rematando en el burladero, se rompió el cuerno derecho por la mitad. Faena reconocida por el público allí presente, abriéndole también la puerta grande.