
Muchas de las anomalías, que muchas veces nos llevan a pensar, que aun vivimos en La Nucía, en un régimen anterior a la actual democracia, son debidas a que carecemos, para regocijo de nuestro alcalde, de habilitados nacionales. La figura de éstos: secretario, interventor y tesorero, impide que los políticos abusen y se salten, muchas veces, la legalidad vigente.
El último ejemplo lo tenemos en el cúmulo de irregularidades e infortunios que se sucedieron en el pleno pasado, de los que daremos cuenta durante esta semana desde el grupo municipal socialista.
Precisamente los habilitados del estado están para eso, para evitar que la legalidad constitucional no se respete, para evitar gastos que no sean de ley, y para que un ayuntamiento funcione con las normas establecidas y democráticas.
Pronto el Consell intentará poner remedio, abriendo una bolsa de trabajo, para realizar la función de los habilitados nacionales, en ayuntamientos que de ellos carezcan.