Un lugar donde viajar: Innsbruck

Bienvenidos a Innsbruck. Capital del Tirol en Austria. Buen lugar donde hacer parada y fonda si te gusta la montaña y quieres disfrutar de las posibilidades de una de las capitales más hermosas de Europa en lo que a su ubicación se refiere, rodeada por los Alpes, al norte y por las montañas Tuxer al sur. Y recomendable destino también para amantes de la historia y que quieran seguir las huellas de una ciudad imperial donde aún reina la esencia de la dinastía de los Habsburgo o Austrias.


Aunque Innsbruck es una ciudad que rebosa naturaleza, en este primer post voy a centrarme en su cara más histórica y legendaria. Para eso, hay que retroceder en el tiempo hasta la época de los Reyes Católicos. La historia ha unido a España y a Austria desde queMaximiliano I de Habsburgo (1459-1519) decidió casar a su hijo, Felipe el Hermoso, conJuana la Loca, hija de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.

Escultiura de Felipe el Hermoso en la iglesia de la CorteEscultura de Felipe el Hermoso en la Iglesia de la Corte

De este matrimonio nació Carlos I de España y V de Alemania quien heredó, de sus abuelos maternos, los reinos peninsulares de España (menos Portugal), las posesiones aragonesas en Italia, en el norte de África y el recién descubierto continente americano. De su familia paterna recibió los territorios de los Habsburgo en Austria, Francia y Alemania y el reino deFlandes (donde vino al mundo). Eran aquellos años gloriosos en los que se decía que “en el imperio español nunca se ponía el sol”. Pero esa es otra historia.

Volvemos a Innsbruck, donde el mencionado Maximiliano I, uno de los protagonistas de este post y de la historia de la ciudad, fijó su residencia, decisión clave en la riqueza del Tirol. Con el emperador llegaron un cortejo de nobles, artesanos y empleados varios siempre al servicio de un mandamás carismático que gobernó con la idea de dejar huella. Su esencia reina aún por muchos los rincones de esta urbe escondida en el valle del río al que debe su nombre (Inn; río más Brücke; osea puente).

El casco antiguo de Innsbruck

Toca empezar a caminar y la visita empieza en el casco antiguo, el Aldstat, en la margen derecha del río. Nos vamos directos a la Herzog Friedrich Strasse, el alma de Innsbruck. La primera foto nos lleva ante el tejado dorado, el Goldenes Dachl.

El tejado de oro es el monument más fotografiado de InnsbruckEl tejado de oro es el monument más fotografiado de Innsbruck

Así se llama al balcón que sobresale del palacio de la Residencia, construido por orden deMaximiliano I en el año 1500 y famoso por su tejadillo cubierto por más de 2.600 láminas decobre dorado. Cuentan que Maximiliano solía asomarse a este balcón para ver con sus propios ojos como discurría el día a día en la ciudad. Para que todo el mundo tuviese clara su cara, quiso que su rostro decorase la balaustrada. ¡Fíjate en el  segundo piso! Puedes ver los relieves del emperador con dos de sus esposas: María de Borgoña y Bianca María Sforza.¡Todo el mundo debía conocer la imagen del emperador y este era sin duda el punto al cual más miradas se dirigían en la ciudad!

No te muevas de  tejado dorado. Sólo gira la cabeza en busca de la torre de la ciudad, la llamada Stadtturn, original del siglo XIV e inconfundible con ¡ su hermosa cúpula de cebolla.

La torre de la ciudad mide 56 metros de alto

Al otro lado, justo frente a la torre, en la esquina, en el número 10 de Herzog-Friedrich Strasse, fíjate en la que es, quizá, la fachada más hermosa de Innsbruck: la Helblinghausmcon sus lujosos estucos estilo rococó añadidos a la fachada medieval original en el año 1725. Otro edificio en el que puedes fijar la mirada es el número 31, donde  vivió Mozart allá por 1769.

Fachada de la Helblinghaus

Los hombres de negro de Innsbruck

Seguimos el paseo y pronto salen al otras señales relacionadas con Maximiliano I. La primera, visita imprescindible: la iglesia de la Corte (o de  los Franciscanos) la Hofkirche. Se construyó entre 1553 y 1563 por orden de Fernando I, quien quiso cumplir los deseos de su abuelo el emperador, y siguió las instrucciones que este había dejado escritas en su testamento. Presume por ser el monumento fúnebre más monumental de Europa.

La iglesia de la Corte es una de las grandes obras del renacimiento austriaco

El palacio de la emperatriz Sisi

Salimos de la oscura iglesia de la Corte y es un gusto comprobar como el sol ilumina el tejado del gran palacio imperial, Hofburg, el cual se acabó en el año 1500, durante el reinado de ¿quién?…

Hofburg fue residencai de la rama tirolesa de los Austrias

Pero la imagen actual del palacio se la debemos a la restauración acontecida en tiempos del reinado de la emperatriz María Teresa, amiga del rococó vienés, quien decidió celebrar en Innsbruck la boda de su hijo Leopoldo II con María Ludovica de Borbón en el año 1765, fiesta que por cierto, fue interrumpida por la repentina muerte del emperador José I.

Este palacio también ha visto pasar por sus estancias a la famosa Maria Antonieta, (hija de María Teresa, que se casó con Luis XIV de Francia y murió en la guillotina durante la Revolución Francesa, en 1793). También la mítica y cinematográfica emperatriz Sisi (Isabel de Baviera) pasó por aquí. El palacio  esconde muchas más historias que puedes descubrir durante la visita y el paseo por los ostentosos salones.

La calle Marie Theresien está llena de edificios barrocosLa calle Marie Theresien está llena de edificios barrocos y destaca la columna de Santa Ana

La ruta sigue, y hablando de María Teresa, toca recorrer la ancha calle que lleva el nombre de la emperatriz: Marie-Theresien Strasse, céntrica, con sus edificios barrocos, todos ellos con las típicas ventanas de saledizo, las llamadas Erker. La calle está presidida por un gran arco de triunfo construido en 1774 construido también con motivo de la mencionada boda. Es otra de las fotos que seguro te llevarás de Innsbruck.

Visita al mundo de cristal Swarovski

Una vez empapados con el aroma de las montañas seguimos la ruta en busca de más tiendas míticas. Y si hay una marca que se asocia a Innsbruck y que ha dado a la ciudad fama universal esa es Swarovski, fundada en 1895. No dejes de entrar en la tienda de la marca en el centro de la ciudad. Y si tienes tiempo, acércate al museo de la firma de cristales más famosa del mundo.

Interior de la tienda Swarovski en Innsbruck

La Innsbruck Card

Cierro este largo post un con consejo. Muchos de los lugares que recomiendo visitar son más baratos su accedes con la Innsbruck Card. Con esta otra tarjeta el viajero puede utilizar los transportes públicos sin gastos suplementarios y visitar museos, atracciones y monumentos gratis, o a precios muy económicos.

Hay varias opciones según los días de estancia: 24, 48 o 72 horas. También es válida para esquiadores y para subir en los funiculares, lo cual es interesante para todos aquellos que se acerquen hasta aquí para disfrutar de la montaña. Si eres uno de ellos, atento al siguiente post donde podrás encontrar información sobre las actividades relacionadas con la naturaleza que son ¡muchas!

Fuente: http://www.laviajeraempedernida.com/