La calle tendría que estar ardiendo según El Drogas

El Drogas durante una de sus últimas actuaciones en directo. | FRAN ORTIZ

Eldiario.es.-Enrique Villarreal (Pamplona, 1959) no tiene ninguna intención de bajarse de los escenarios. El Drogas, como lo conoce todo el mundo, disfruta de su oficio y ha alcanzado una plenitud que le permite seguir haciendo lo que más le gusta con la absoluta libertad que da la experiencia. «Ni tengo edad ni tengo ganas de ser políticamente correcto», insiste. Al tiempo, reconoce que muchas de sus canciones no soportarían la censura que se está imponiendo en la sociedad española, a la que llama a la rebelión por la pérdida de derechos laborales y sociales: «No está ardiendo la calle, algo pasa. No la va a quemar el Partido Popular, los que tenemos que quemarla somos nosotros», subraya.

La puesta en escena de El Drogas incluye disfraces, bailes y performances. | JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE

Este pasado viernes ha participado en el Festival Renedo Rock, en un concierto gratuito en el que repasará algunos de sus temas más clásicos mientras enfila la recta final de una gira de más de tres años. La lucha contra el racismo, la represión, la violencia de género o la recuperación de la memoria histórica se cuelan en muchas de sus letras porque, según dice, «me apetece contar lo hipócrita que es la sociedad, me empuja a ello la puñetera realidad». Y puestos a pedir, también se atreve con nuestro sistema político y democrático: «Quiero mandar al paro a la monarquía, no quiero rey, no quiero reina», sentencia. Los años pasan para todo el mundo, también para El Drogas, que ahora se marca como prioridad cuidar de sus nietos, aunque eso no le hace perder ni un ápice de su aura como leyenda del rock and roll.

La Ley Mordaza refleja muy bien tanto el espíritu de los gobernantes como el de los votantes que continuamos dando de mamar a los mismos mamones.