Cooperativas Municipales

Bernat Mira Tormo.- Voy a sacar un extracto, de parte de lo que escribí sobre Cooperativas municipales, en “La Font dels Cuatre Txorros”, en 2009.

“El desarrollo del cooperativismo, es una asignatura que todavía tenemos pendiente, y tal, como está el panorama, le veo una enorme potencialidad de futuro”

¿Cómo podríamos poner en funcionamiento una hipotética cooperativa municipal?

Creo que sería conveniente, que las cooperativas municipales, empezaran a funcionar por sus propios medios, y con la ayuda del ayuntamiento.

Y a cambio de ello, la cooperativa debería pagar el alquiler de la misma cooperativa al ayuntamiento. Este alquiler debería ajustarse solamente, al dinero que el ayuntamiento destinara para amortizar el préstamo pedido para la amortización de la cooperativa. Así la cooperativa no sería una carga para el ayuntamiento, ni el ayuntamiento una carga para la cooperativa.

Sería conveniente que el ayuntamiento fuera el titular de la propiedad. Pero dejando bien claro en los estatutos, que la cooperativa, debería estar dirigida por una junta rectora, elegida por la asamblea de todos los vecinos del pueblo. Pero teniendo todos los vecinos que lo deseen, el derecho a asistir a todas las reuniones de la junta rectora, con voz en la misma. Serían socios, y usufructuarios de la cooperativa todos los vecinos que estén empadronados, y que vivan en el pueblo. Siendo titular de la propiedad de la cooperativa el ayuntamiento.

Habría también la posibilidad, de cambiar la junta rectora en cualquier momento, siempre que se pidiera una junta orientada a ese fin, y que fuera aceptada por la mayoría. Si la gente estaba a gusto con la junta rectora de la cooperativa, pues perfecto. Sino, se hacía una junta nueva y se votaba lo que la mayoría decidiese. De todos modos sería conveniente limitar, la duración de las juntas directivas, cambiando todos los años, la mitad de la junta directiva.

Si hay voluntad política, se pueden hacer muchas cosas, porque la capacidad técnica, se va cogiendo mayoritariamente con la práctica. Nadie nace enseñado, y cuando te equivocas, se rectifica y no pasa nada. Hay que reclamar el derecho a equivocarse, porque si uno no puede equivocarse, es mala señal, porque demuestra, que alguien decide por él. No sé quién dijo, que: el paso de la teoría a la práctica, es un salto mucho más peligroso que el de la utopía a la ciencia, pero es necesario darlo y aprender de los errores, porque de lo contrario nunca iremos a ninguna parte. Lo mejor para saber si una idea puede funcionar o no, es ponerla en práctica.

¿Verdad que no conocemos ningún pueblo por atrasado que esté, sin ayuntamiento? Nunca he oído decir en ninguna parte, que haya un pueblo sin ayuntamiento, porque no están sus habitantes lo suficientemente preparados para tenerlo.

Pues lo mismo se podría hacer con las cooperativas municipales, unas funcionarían mejor y otras peor. Esto les incitaría a seguir a los que van delante, y sería una magnifica escuela social, si los grupos progresistas se decidieran a crear cooperativas municipales, para poder hacer lo que decidan sus vecinos.

Es importante que no olvidemos, que si por cualquier motivo, estas cooperativas pierden la titularidad municipal, lo más probable es que se beneficien unos pocos, y se perjudique a los más débiles.

El hipotético tipo de cooperativa municipal que hemos citado anteriormente, como hemos visto, no se parece en nada, al tipo de cooperativas agrícolas que hemos conocido por aquí, que tienen todas las desventajas de las empresas pequeñas, y casi ninguna ventaja de las cooperativas. En un futuro, es muy posible que nos sorprenda muy positivamente, el desarrollo de este tipo de cooperativas, porque todos tenemos que consumir, y sería una buena manera de podernos defender de algunos de los aspectos más negativos de la globalización. Y además, nos haría tomar conciencia, de la gran fuerza que podemos llegar a tener, si nos unimos.

Toda mi simpatía, está, con las cooperativas, donde la titularidad de la propiedad sea municipal. Pero es importante que no olvidemos, que si por cualquier motivo estas cooperativas pierden la titularidad municipal, lo más probable es que se beneficien unos pocos, y se perjudique a los más débiles.

Esto que he expuesto, es sólo una orientación, pues estas cooperativas municipales, o como quieran llamarlas, deben ser totalmente libres, para organizarse como quieran, y para formar asociaciones con quienes quieran, o federarse con otras cooperativas, para conseguir hacer un proyecto determinado. Es innumerable la cantidad de secciones cooperativas, que se pueden desarrollar, de seguros, enseñanza, consumo, banca, agrícolas, ganaderas, vivienda, hoteleras, industriales, energías renovables, que podrían ser locales, comarcales, provinciales, o de cualquier tipo, siempre que fueran viables y convenientes, desde el punto de vista de sus afiliados. Pero sería muy importante que se hiciera una federación de cooperativas.

En la actualidad, hay diversos grupos cooperativos. Hoy vamos a centrarnos en la cooperativa de Marinaleda.

De la web de Marinaleda, bajamos: <<Pero pronto nos dimos cuenta que tener la tierra no era suficiente para acabar con el paro sino que teníamos que dar un paso más y ese paso era la industria. Así que primero sería la industria del pimiento, luego la alcachofa, más tarde las habas y el aceite, ahora nos proponemos también la aceituna de mesa y los brotes de ajo… en definitiva pusimos en marcha un salto cualitativo en lo productivo que significaba que la industria y su valor añadido era también propiedad colectiva de los obreros>>.

El sueldo en Marinaleda, son 1.200 € al mes. Y pagan una hipoteca mensual de 15 €, por la vivienda. Vivienda que no pueden vender. Pero sí que la pueden heredar sus hijos o familiares.

Los adversarios de la Cooperativa de Marinaleda, les critican que están demasiado subvencionados.

Mientras que los partidarios de la cooperativa, dicen, que si Gordillo, el alcalde comunista, ha ganado diez veces las elecciones, por algo será. Marinaleda es un pueblo sin paro. Y es muy importante resaltar, que todo el poder, reside en la asamblea de la cooperativa. Mi hermano, mi hijo y yo, nos llevamos muy buena impresión de Marinaleda en octubre de 2014.