
Mariano Rajoy, presidente en funciones del Gobierno, ha dicho: «Yo no buscaré apoyos en quienes pretenden romper España y en radicales que pueden arruinar a nuestro país. En la vida y en política no vale todo. Para ser el Presidente no basta con humillarse e hipotecarse, los españoles necesitan un presidente con dignidad.
Los más de 7 millones de votantes del Partido Popular no van a ser utilizados por otras fuerzas para abrir un plazo a la vez que negocian un acuerdo en el que prevalecen sus intereses personales. Estad tranquilos, voy a defender con firmeza vuestra posición porque nuestra propuesta de Gobierno es la más sensata».
Ante la imposibilidad de realizar pactos y con el único partido que podría llegar a un acuerdo, que es Ciudadanos, no consiguen ponerse de acuerdo, Mariano Rajoy se ha quedado sólo. Es un cadáver político dónde tiene las horas contadas. Después de su reunión con el Rey Felipe VI y comentarle que no tiene pensado presentarse a la investidura de presidente de gobierno, cada vez es más difícil que el Partido Popular consiga llegar a un acuerdo con alguna fuerza política para conseguir formar gobierno.