Un hombre en la Guardia Civil

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Charla-debate presentada el pasado 16 de julio en la Asociación Cultural “El Faro de Alejandría Benidorm” por Francisco Pascual Ribelles Martín-Pinillos. En la actualidad ostenta el cargo de Teniente Comandante de Puesto Principal de la Guardia Civil de Villajoyosa. Es poseedor de la Medalla al mérito militar, Cruz al mérito de la Guardia Civil.

Isabel López Villanueva.- Tras una breve presentación, el Teniente dio comienzo explicando con varios cortos de videos, la historia de la Guardia Civil, la estructura, las especialidades del cuerpo, su servicio diario, y otros puntos desde el 1844 hasta el momento actual,
La Guardia Civil es el primer Cuerpo de seguridad pública de ámbito estatal surgido en España. Su creación se produjo a poco de comenzar el reinado de Isabel II y fue impulsada por el gobierno moderado de González Bravo con el consenso de las demás fuerzas políticas. 

Ésas vieron la necesidad que tenía el Estado liberal español de disponer de una fuerza de seguridad pública para abarcar todo el territorio peninsular y para hacer frente a la alarmante situación de inseguridad generada por el bandolerismo que desde la Guerra de la Independencia azotaba los caminos y campos del país.

Este suceso tuvo lugar a través de los decretos de 28 de marzo y de 13 de mayo de 1844, que configuraron un Cuerpo de seguridad pública de naturaleza militar. Dependía del Ministerio de la Gobernación en lo referente al servicio y del correspondiente a la Guerra en cuanto a su organización, disciplina, personal, material y percibo de haberes, centralizándose, con una gran autonomía organizativa, en la Dirección General. 

Con el tiempo la Guardia Civil logró transmitir un aire nuevo, hasta entonces desconocido en los demás Cuerpos de Seguridad. El talante benemérito como valores debía regirse en su vida cotidiana y durante el servicio y una probada eficacia, que se manifestó en la erradicación del bandolerismo y la sensación generalizada de seguridad.
La Guardia Civil vivió durante el período del gobierno de Primo de Rivera (1923-1929) su época de mayor esplendor.

De esta época es la creación del himno, los Colegios para huérfanos, la construcción de numerosos cuarteles, la implantación del generalato, la creación de las Zonas, el reconocimiento de la sub-oficialidad, el alto nivel de la recluta de oficiales y de guardias civiles, las mejoras salariales y de otras prestaciones sociales, la creación del Parque Móvil, el auge de las transmisiones, la nueva puesta en marcha de la Academia Especial, el asesoramiento a otras policías extranjeras, la concesión de la Gran Cruz de la Beneficencia (Real Decreto de 4-10-1929) o la declaración de la Virgen del Pilar como patrona del Cuerpo, hecho éste que se sigue celebrando con especial júbilo y formidable respaldo social en cada lugar de la geografía española donde la Guardia Civil tiene implantación.

Con el objetivo de prestar un servicio de calidad al ciudadano y de servir de ayuda humanitaria a quien lo precisase. Fue el caso de las actividades Subacuáticas; el Servicio de Montaña; la Agrupación de Helicópteros; el Servicio de Explosivos o el GAR (Grupo de Antiterrorista Rural, de donde se nutre la elitista UEI que sería concebida en el seno de la Comandancia Móvil de Madrid, en 1977). Más tarde, especialidades como el Servicio Marítimo, para proteger costas y fronteras o el SEPRONA, para proteger el medio ambiente, ratificarían la tendencia modernizadora y aquel talante humanitario.

No hay cifra exacta de los componentes en la Guardia Civil. Solo el 7,27% del personal en activo son mujeres. Esta representación llega a ser menor en los altos cargos, limitándose al 3,7% entre los oficiales y 2,9% entre los suboficiales. Desplegados en todo el territorio nacional, con más de 2000 instalaciones.

Todo esto y mucho más con una oratoria elocuente, llegamos al final de la disertación donde, con un fuertísimo aplauso y un “Que viva la Guardia Civil” iniciamos el turno de las preguntas con el debido respeto hacia todos y a todo. Cada persona somos un mundo y cada uno habla de la feria como le va en ella, así que, cada palo que aguante su vela.

Muchas gracias Francisco Pascual Ribelles, por tu buena presentación, ha sido un honor, hasta siempre.