El Gran Teatro de la Política

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Bernat Mira Tormo.- La idea de ponerle este título, viene en buena parte de la lectura del libro de Calderón de la Barca, “El Gran Teatro del Mundo”, aunque adaptado a nuestras circunstancias actuales, tal y como creo verlas. Sé que las cosas son como son, y no como deberían ser, y por ahí empezamos.

En El Gran Teatro del Mundo de Calderón de la Barca, las cosas venían dadas ya por las circunstancias propias de cada uno en su nacimiento, y la pretendida igualdad entre las personas, solo se conseguía al morir.

¿Es la política el arte de lo posible?

Como nos dijeron entre otros: Aristóteles, Maquiavelo, Bismarck, etc. O como dijo, Federico Mayor Zaragoza: <<”Hay que atreverse a corregir a Aristóteles y proclamar que… la buena política, es el arte de lo imposible”. El futuro es posible, vaya si lo es… pero para que se materialice esa posibilidad, no podemos seguir repitiendo las mismas maniobras cansadas con las mismas personas desgastadas>>.

Vamos a poner un ejemplo de estas maniobras cansadas y estas personas desgastadas.

Dice Javier Sarda:<<Ni hay una sola España, ni una sola Catalunya>>.

<<El asunto para muchos no ‘indepes’ es que estamos fuera del juego político de la mayoría parlamentaria catalana, y a menudo también descolocados en su reverso nacionalista español. Y no me vengáis con lo de la equidistancia ni sandeces parecidas. Si acaso, hablemos de cómo dar la cara y de asuntos parecidos. Pero es cierto, y aquí radica la tremenda sensación de orfandad, que nos ha tocado vivir la tormenta perfecta. Hemos llegado donde hemos llegado por la insensatez contumaz de unos y la demente inacción de los otros durante muchos años.

Decir esto es muy poco, si uno no imagina alternativas en base a las cuales justificar su melancolía. Lo siento, pero no acepto que Rajoy, el PP, la República no nata y la madre que nos parió, sean la única alternativa argumental posible. Quiero pensar que con otros políticos todo habría sido distinto. El mismo problema quizá, pero con disposiciones diferentes. Los independentistas dicen que es lo mismo Rajoy que Felipe González, Rodrigo Rato que Ernest Lluch y Zapatero que Aznar, porque el problema es “España”. Es como si dijéramos que es lo mismo Pujol que Puigdemont y Miquel Roca que Rufián. Ni hay una sola España, ni una sola Catalunya>>.

Por suerte como dice Sardá, no hay ni una sola España, ni una sola Catalunya. Esto quizás lo sepamos casi todos, menos Rajoy y su gobierno, y algunos de los partidarios de la República no nata catalana.

“Pobre República Catalana” y “Pobre España de Rajoy”, sino cambiamos, democráticamente con nuestro votos a todos los que dirigen estos chiringuitos, no iremos a ninguna parte. El desastre está garantizado, tanto para Cataluña, como para España.

Por eso no quiero que “la política sea el arte de lo posible”, no sea cosa que Rajoy se saque de debajo de la manga, alguna ley dictada por algún tribunal olvidado de los que hay por ahí, para colocar a los ex altos cargos de la administración, y nos diga que el arte de lo posible en política para España “ha de ser un gobierno de Rajoy y de su PP”.

Por ese motivo “la política debe ser el arte de lo imposible”, o sea que sea imposible volver a tener, otro gobierno de Rajoy, con el que tan bien les va a los millonarios y a la macroeconomía. Y tan mal les va a los trabajadores, a los pensionistas, a la clase media, a la sanidad, la enseñanza, la cultura, la investigación, etc.

Tenemos un pueblo excelente en líneas generales, y en ningún caso peor dotado que los de nuestro entorno, para poder vivir una vida plenamente democrática, pero esto viene acompañado con unos gobernantes que no dan la talla. Que no es que no sepan gobernar, es que no saben gobernar al servicio y en beneficio de los ciudadanos, que salvo en contadas excepciones son los verdaderos paganos de su ineptitud. Y esto no es privativo de España, sin ir más lejos, ahí tienes al majadero de Trump, como presidente de lo EEUU, y al corrupto y payaso de Berlusconi, que era presidente de Italia. Y así tenemos un largo rosario de dirigentes tanto en España como en otros países, a los que hay que reconvertir por el bien de los ciudadanos del país, y convertirlos a todos en ex lo que sea.

Necesitamos a otros gobernantes, que gobiernen para aumentar el bienestar de los ciudadanos sin excepción. Y no solo de su propio bienestar y el de los altos ejecutivos, que a esos nunca les ha faltado de “na,” y han estado muy bien atendidos.

No es con este tipo de gobernantes y estoy pensando en el gobierno de Mariano y su PP, como habrá que encarar el futuro inmediato, con todos los avances tecnológicos que tenemos en ciernes a la vuelta de la esquina, que nos van a condicionar bastante nuestra forma de vivir y de entender la sociedad.

No es bajando los salarios de los trabajadores como vamos a hacer un país más competitivo, bajar el salario de los trabajadores, es solo una bajada de pantalones de los trabajadores del País, que ya no nos podemos permitir.

La única bajada de salarios que sí que nos haría más competitivos, sería la bajada de sueldos de todos los grandes ejecutivos, tanto de las empresas privadas, como públicas, incluyendo a todos los dirigentes políticos, pues ninguno de ellos es imprescindible para la buena marcha del País.

La mejor forma de ganar competitividad para cualquier País, es potenciando al máximo el capital humano y cultural de todos sus ciudadanos. Porque la riqueza más grande que un País puede tener, es su capital humano y cultural.

La riqueza, el capital, las acciones, las materias primas, se pueden perder, pero decidme un solo país, que haya perdido su capital humano, técnico, científico y cultural. Pues yo tampoco conozco ninguno.