Pasado, presente y oscuro de la democracia española

Bernat Mira Tormo.- Es normal que queramos saber, por donde se mueven los hilos de los que manipulan o quieren manipular nuestras vidas, quienes los mueven y para qué.

Uno de los problemas que tiene la democracia ahora mismo, es el de la falta de confianza, en nuestro sistema democrático. Como muy bien dijo Juan Linz: “La democracia exige que la gente crea que puede lograr sus fines a través del voto (…) si los votantes se dan cuenta de que esto no es posible, el propio sistema será descartado”. Esto es totalmente evidente ahora en España.

No hace falta ser ninguna lumbrera, para darnos cuenta al instante, de cuáles son los síntomas de la buena o mala salud, de una democracia.

Los síntomas de la salud de una buena democracia, son fácilmente visibles, y saltan a la vista. El mejor ejemplo, para medir la catadura de cualquier gobierno. Es ver cómo trata a las personas más vulnerables, esta es la prueba del algodón y el algodón no engaña.

Y el segundo ejemplo, también muy importante, es como enfoca el gobierno, su relación con la cultura. Si pone todo tipo de trabas al desarrollo de la cultura. Está claramente al servicio de los privilegiados de toda laya, incluidos los suyos propios (léase corrupción) y en contra de los intereses del pueblo.