
Cada 1 de mayo recordamos el valor del trabajo y de los derechos que lo hacen digno. Es un día para mirar lo conseguido, y también para señalar lo que aún está lejos de ser justo.
Hoy, esa distancia es más evidente que nunca. En 2025, la remuneración de los directores generales creció 20 veces más rápido que la de las personas trabajadoras. En España, un alto directivo puede ganar en un solo año lo que alguien tardaría casi un siglo en cobrar. Detrás de estas cifras hay millones de personas que, aun trabajando cada día, hacen cuentas a final de mes y ven cómo su esfuerzo no alcanza para cubrir lo básico.
Y no es una percepción, es una realidad que se está consolidando. Desde 2019, los salarios reales han caído un 12% a nivel global. Esto significa que, aunque sigas cobrando, ese dinero te permite pagar menos cosas: menos alimentos, menos suministros, menos tranquilidad. En la práctica, es como si durante más de tres meses el trabajo realizado hubiera perdido todo su valor frente al aumento del coste de la vida. Mientras tanto, quienes están en la cima acumulan cada vez más. Esta brecha no solo es injusta: desgasta la confianza, limita oportunidades y pone en riesgo derechos que parecían consolidados.
Desde Oxfam Intermón trabajamos para cambiar estas reglas. Impulsamos propuestas para que quienes más tienen contribuyan de forma justa, defendemos límites a las remuneraciones desorbitadas y exigimos políticas que garanticen salarios dignos y derechos básicos.
Hace un tiempo decidiste implicarte firmando por una sociedad más justa y te lo agradezco, Manuel. Gracias a personas como tú, nuestras demandas llegan a las instituciones y se mantienen en la agenda pública. Trabajamos para que la economía vuelva a estar al servicio de las personas y contar con tu apoyo marca el camino.