La colonia Holandesa expande la marea naranja en la celebración del ‘Koningsdag’ en l’Alfàs

Aunque el Día del rey, el ‘Koningsdag’ se celebra hoy lunes 27 de abril, el colectivo de residentes neerlandeses en l’Alfàs del Pi ha adelantado a este fin de semana los actos de una de las fiestas más importantes, y alegres, de los Países Bajos, inundando todo de color naranja, montando el tradicional ‘vrijmarkt’, mercadillo libre, degustando sus típicas croquetas o el Tompouce, el famoso pastel de hojaldre y crema, decorado exclusivamente con glaseado naranja para este día, y brindando con el licor Oranjebitter, también de naranja, mientras se canta el himno nacional, Wilhelmus.

En l’Alfàs del Pi hay censados 2.500 residentes de los Países Bajos. Hay dos clubes, el Club de los Holandeses de la Costa Blanca, y el club de holandeses ‘Hollands Glorie’, ambos con más de 500 integrantes, la mayoría residentes en el Albir.

El concejal alfasino Patrick de Meirsman, holandés de nacimiento, residente en l’Alfàs desde hace más de treinta años, ha felicitado a esta importante comunidad neerlandesa, en una fecha tan señalada, destacando “los importantes lazos que nos unen a ambos pueblos, y se bien de lo que hablo, porque aquí decidí establecerme hace ya muchos años para formar mi familia”.

En el Día del Rey no han faltado los imprescindibles: el vrijmarkt, que no es más que un mercadillo en el que los holandeses tienen la oportunidad de vender sus artículos usados. Durante este día el Gobierno de los Países Bajos permite la venta en la calle sin permiso y sin ninguna obligación. Una actividad que al mismo tiempo acerca al Club de los Holandeses, promotor de los actos conmemorativos, a toda la ciudadanía.

No han faltado las ‘Bitterballen’, unas croquetas redondas y crujientes que vuelan de las bandejas según llegan; el famoso pastel de hojaldre y crema, el ‘Tompouce’ decorado exclusivamente con glaseado naranja para la ocasión, ni el licor tradicional ‘Oranjebitter’, cómo no, también de naranja, ni el himno nacional, el ‘Wilhelmus’.

Una jornada de convivencia y divertida, donde predomina el color naranja en todo, de pies a cabeza, al igual que el buen humor. L’Alfàs del Pi puede

presumir de ser un municipio en el que conviven en armonía residentes de un centenar de nacionalidades. No en vano, más del 50% de las personas censadas son de origen extranjero, ha apostillado el concejal Patrick de Meirsman.

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