𝗗𝗘𝗟𝗘𝗚𝗔𝗥: 𝗨𝗡 𝗦𝗨𝗣𝗘𝗥 𝗣𝗢𝗗𝗘𝗥 𝗗𝗘𝗟 𝗟𝗜𝗗𝗘𝗥𝗔𝗭𝗚𝗢

Hace unos días, en una reunión directiva, un líder me confesó:
«Prefiero hacerlo yo, así sé que quedará perfecto.»
Esta afirmación refleja un error común en muchos líderes: confundir excelencia con control absoluto.
En realidad, el liderazgo no se mide por la cantidad de tareas que se asumen, sino por la capacidad de multiplicar resultados a través de otros. Y eso solo se logra cuando aprendemos a delegar con estrategia.
La regla del 70%
Un principio sencillo pero transformador:
Si un miembro de tu equipo puede ejecutar una tarea al menos en un 70% de tu estándar, es el momento de delegarla.
No se trata de conformismo, sino de impulsar el aprendizaje, favorecer el crecimiento y liberar al líder para enfocarse en lo verdaderamente estratégico.
Regla de oro para delegar con efectividad
Ofrece contexto: explica el propósito, no solo la instrucción.
Asegura recursos: tiempo, formación y herramientas.
Define expectativas claras: evita ambigüedad.
Establece retroalimentación periódica: seguimiento constante y correctivo.
Guía con paciencia: acompaña sin microgestionar.
Reconoce logros: celebrar impulsa compromiso.
Programa revisiones: refuerza alineación y responsabilidad.
La matriz de Eisenhower: gestionar prioridades
Un líder estratégico sabe distinguir:
Importante + Urgente → Hacer de inmediato
Importante + No urgente → Planificar
No importante + Urgente → Delegar
No importante + No urgente → Eliminar
Esta herramienta evita dispersión y asegura foco en lo que realmente genera valor.
Cinco niveles de delegación
Delegar no es binario; requiere definir el nivel de autonomía:
Seguir instrucciones de forma exacta.
Completar la tarea y consultar la siguiente acción.
Recomendar y actuar con validación.
Actuar y luego informar.
Actuar con plena independencia.
Asignar el nivel correcto es clave para formar líderes dentro del equipo.
El marco “quién, qué, cuándo”
Un esquema esencial para prevenir malentendidos:
Quién: responsable definido.
Qué: tarea concreta y medible.
Cuándo: plazo límite establecido.
Delegar no significa perder control, sino ganar capacidad multiplicadora.
El líder que no delega se convierte en un cuello de botella.
El líder que delega estratégicamente, en cambio, desarrolla talento, fortalece confianza y asegura sostenibilidad organizacional.
La pregunta clave para todo líder es:
¿Tu líder delega y te permite crecer? Y si eres líder la pregunta es: ¿Estoy dedicando mi tiempo a lo estratégico o sigo atrapado en tareas que mi equipo podría ejecutar y crecer con ellas?
Carmen de la Peña
Imagen: CIO Club México