Los presupuestos alteanos de 2018 recogen el impacto positivo de la reducción de la deuda

El Pleno del Ayuntamiento de Altea aprueba con los votos a favor de Altea amb Trellat, Psoe y Compromis, y los votos en contra de Cipal y PP, un presupuesto de 26,9 millones de Euros con un superávit de 16.261,24  €.

El Ayuntamiento de Altea celebró ayer jueves, en sesión vespertina, el último pleno del año en el que se llevaba a debate la aprobación el gasto financiero, presupuesto municipal y plantilla de personal para el 2018. Unos presupuestos que tras un intenso debate fueron aprobados por el equipo de gobierno, con los votos en contra de la oposición. En cuanto a la cuantía económica del presupuesto aprobado para 2018 es sensiblemente superior respecto a la de este año, pasando de los 26,7 millones de euros en 2017 a los 26, 9 millones de euros para 2018.

El concejal de hacienda, Pere Lloret,  destacaba que, “como resultado del alto ritmo en la amortización de la deuda, pagaremos 700.000 € menos por los recibos de los préstamos. Además, ya no necesitamos adherimos a ninguna línea de financiación para el pago de sentencias, y esto supone no tener que dotar el fondo de contingencia, donde dispondremos de 120.000 € suplementarios respecto al año pasado. Esos 820.000 € totales tendrá su reflejo en un incremento del gasto y de las inversiones que revertirán en la calidad de vida de los alteanos”.

Pere Lloret señalaba en el Pleno otro tema que, si bien no tiene una incidencia directa en las magnitudes presupuestarias, sí que la tendría en la situación económica de 2018: la devolución de ingresos por el asunto del fallido PAI del Río. Según Lloret, “no se refleja en los presupuestos porque no tiene la consideración de gasto. Es una devolución de ingresos, de dinero que tendríamos que tener en caja, pero que ya no están. Nuestra propuesta será fraccionar el pago de los 7,7 millones de Euros, más los intereses que puedan generar, en cuotas de 500.000 € de amortización anual a cargo del remanente positivo de tesorería, lo cual podemos hacer con suficiencia sin tener que hacer ningún esfuerzo fiscal suplementario.

Además, absorberemos ese pago sin sobrepasar el 75% de la ratio de endeudamiento y, por lo tanto, sin tener que pedir permiso a la Generalitat”, destacaba el edil de hacienda que manifestaba que, “la decisión de mantener un ritmo alto de cancelación de deuda, a pesar de las propuestas que nos llegan todos los años para bajar los ingresos, nos ha permitido afrontar esta situación con mucha tranquilidad”.