El Debate a 4 deja bloqueada a la Izquierda y a la Derecha

Esta noche pasada se ha celebrado el esperado Debate a 4 entre los candidatos de las principales fuerzas políticas de este país: Mariano Rajoy del Partido Popular, Pedro Sánchez del PSOE, Albert Rivera de C´s y Pablo Iglesias de Podemos. Debate realizado por la Academia de la Televisión.

Mariano Rajoy comenzó bien un debate, en el que sus 3 adversarios no podían con él. En un posible empate técnico, ganaria a los puntos. Pedro Sánchez atacó duramente a Mariano Rajoy y a Pablo Iglesias, dónde se vió que no va a haber ningún entendimiento posible entre socialistas y podemitas, cosa que si que hizo Pablo Iglesias tendiendo su mano, pero claro, si estaban delante de ellos, era normal que pidiera la presidencia. En cuánto a Albert Rivera, un poco perdido durante el debate, no estuvo mal, pero ambiguo a su vez, dispuesto a apoyar al Partido Popular pero sin Rajoy como presidente.

A mi modesta opinión y aunque me pese, tengo que reconocer que este debate lo ha ganado Mariano Rajoy. Ha sabido defender las posturas realizadas por su gobierno, ha utilizado muy bien el famoso «Divide y vencerás» de Aznar. Hay que ser realista y  no ilusionista, como quiso ser en su día Pedro Sánchez; la culpa de que haya unas nuevas elecciones es de Pedro Sánchez por no haber pactado con Pablo Iglesias, si hubieran llegado a un acuerdo, estarían gobernando este país. Lo que ya hizo después, era dar un paso al frente sin poder avanzar. Y las encuestas así lo castigan, relegándola a la tercera fuerza. C´s también pierde un poco, Partido Popular se mantiene, y quién realmente gana es la coalición Unidos Podemos.

En cuánto al tema de la independencia de Catalunya, Pedro Sánchez atacó a Pablo Iglesias, diciendo que éste defendía la independencia de Galicia, País Vasco y Catalunya. Y a ello le contestó Pablo Iglesias, diciendo que lo único que había que hacer «era buscar encajes constitucionales a lasa nacionalidades históricas que tienen una diversidad». Una frase típica de un hombre de Estado con altura de miras. Pedro Sánchez la fostia cuando toca el asunto federal. Rajoy a cambio, defiende: «España para los españoles».

También atacaron a Podemos, con que debía dinero a los bancos. Que lo financia el gobierno venezolano, y no por trabajos que realizó su Fundación a dicho gobierno. Parece lo mismo, pero no es lo mismo. También la fostió Rajoy, acusando a Rivera, de que éste había pagado con dinero negro, en unas manifestaciones que hizo en octubre del año pasado al programa de Jordi Évole, «Salvados». No siempre dos medias mentiras, forman una mentira. Rivera lo explicó muy bien.

Siguiendo con el tema de los refugiados, cada uno dijo la parida más gorda: Rajoy defendió la posibilidad de subvencionar a los negritos en África. Rivera, que había que abrir las puertas a los latinos a nuestro país, porque hablaban español. Y Pablo Iglesias, con que tenía ciudades para acoger refugiados. Y los españoles que se han ido fuera… de esos quien habla.

Terminaron el debate hablando de los posibles pactos que haría cada formación. El más claro fue Pablo Iglesias, que estaba dispuesto a pactar con el PSOE y a pedir la presidencia, si su coalición era la más votada. No tan claro y si ambiguo fue Pedro Sánchez, que pidió un gobierno de cambio y progresista. Rajoy y Rivera no dejaron nada claro con quien iban a pactar.