¿A dónde vas Europa?

Bernat Mira Tormo.- Aquí en Europa, premiamos a los países que tienen superávit. Y crucificamos a los países que tienen déficit. Lo que es una manera de perpetuar la crisis económica, política y social. Porque si el que tiene superávit se lo guarda, el que tiene déficit no puede comprar.

Y así la economía se estanca, y aparecen todas las debilidades de un proyecto europeo mal diseñado. Proyecto europeo mal diseñado, por no estar orientado a construir una Europa Federal fuerte, al servicio y bienestar de sus ciudadanos.

Sino a favor de las naciones, con las multinacionales más fuertes de las que forman la Unión Europea, o sea, de los países europeos que tiene el superávit crónico permanente de su balanza de pagos.

Los tecnócratas que están al frente del proyecto europeo, tendrán muchos títulos, pero es una pena ver, que o no se enteran de nada, o solo les preocupa el ocupar su bien pagada poltrona.

Estos tecnócratas no velan por los intereses de la Unión Europea, sino, para ver si pueden sacar cuatro miserables perras, en beneficio de sus respectivos países nacionales, aunque sea a costa de cargarse a Europa.

¿Por qué Europa no puede actualmente, ni con los papeles del casamiento? Porque aquí hemos hecho un Plan Keynes, pero al revés. El diseño del proyecto europeo, parecen haberlo hecho nuestro peores enemigos.

El Banco Central Europeo, debe de velar por los intereses de los ciudadanos europeos. Mientras Europa no sea una Europa Federal.
Se tendría que aplicar aquí, un sistema de compensación en las balanzas de pagos de las naciones europeas, como el que ideo Keynes, para el sistema financiero internacional. O sea se tendría que pagar una tasa de los países europeos por el déficit de la balanza de pagos.

Pero sin olvidarse que esto no serviría de nada, si los que tienen un gran superávit en la balanza de pagos, como Alemania, no pagaran también una tasa por el enorme superávit de su balanza de pagos, que les obligaría a deshacerse de ellos. Comprando a los países europeos deficitarios, que de esta forma dejarían de serlo, o serían mucho menos deficitarios. Lo que reanimaría en gran medida a la economía europea.