Jesús Naranjo.- Finalmente ha llegado la Resolución de Garantías Estatal contra 4 de los 5 consejeros y consejeras que dimitimos en abril de 2015, manteniendo la sanción impuesta por la Comisión autonómica de Garantías: 6 meses de suspensión de militancia y de 1 año de inhabilitación para el desempeño de cargos en el seno del partido o en representación de éste.
Voy a hacer unas cuantas observaciones, y las voy a hacer en primera persona, aunque estoy convencido que mis compañeros coincidirán en muchas de ellas (si no en todas).
1.- Asumo, aunque no legitimo, el coste de haber expuesto en asamblea los motivos por los que decidimos dejar el Consejo Ciudadano Municipal de Podemos Alicante (en adelante CCM). Consideramos una obligación hacia la gente que nos había votado, hacia el proyecto del que formamos parte, y hacia nosotros mismos, el dar cuenta de ciertas actuaciones políticas que se habían realizado en nombre de Podemos, y en representación de todos sus inscritos en la ciudad de Alicante. La opción de irnos sin más, o quedarnos mirando hacia otro lado, nos resultaba inasumible, contraria, completamente, a nuestro concepto de integridad y a los valores que defendemos dentro de Podemos.
2.- Tal como ya dijimos, Antonio Montiel y Sandra Mínguez fueron informados de forma reiterada (por correo, por teléfono, por mensajería móvil,…) de que se estaban produciendo actuaciones muy graves por parte de algunos miembros del CCM, instándoles a que el Consejo Ciudadano Autonómico (en adelante CCA) tomara medidas.
Fruto de estos contactos surgió un intento de mediación que el CCM, o alguno de sus miembros en su nombre, bloqueó tras informarles de que habíamos solicitado ser una parte en el proceso de mediación, y negarnos, en nuestra última reunión de CCM, a dar una versión pactada y falseada de los hechos.
Ante la pasividad de un CCA que llevaba en su propia lista autonómica a varios de los miembros cuyas actuaciones estábamos denunciando, y temiendo que dichas personas pudieran acceder a un cargo público, comprobada su falta de integridad moral, decidimos dimitir y denunciar, esperando, ingenuamente, que la contundencia de las pruebas que íbamos a exponer era tal, y las actuaciones tan graves, que forzarían al CCA a tomar medidas serias. Y así lo hicieron, pero, en contra de toda lógica, y de toda ética, se limitaron a incoar un expediente contra los denunciantes, haciendo, una vez más, oídos sordos a la denuncia.
Realmente nos importaba ya poco que actuaran contra nosotros si con ello conseguíamos que se actuara con ellos con diligencia desde Garantías, dando así una posibilidad a la regeneración del partido en Alicante, tal como finalmente, a destiempo, ha ocurrido. Pero ese logro, ha sido sin duda de las bases, y de su perseverancia en negarse a aceptar lo inaceptable.
3.- La decisión de Garantías Estatal respecto a nuestro caso, si bien no me ha sorprendido, no deja de decepcionarme. El hecho de no haber respondido a ninguna de mis alegaciones, me ha parecido lamentable. En una de ellas, simplemente, reclamaba que me fueran detraídos de la sanción, si finalmente no admitían ninguna de las otras alegaciones, los 6 meses en los que me fueron aplicadas medidas cautelares por parte del Consejo Autonómico de Coordinación, inhabilitándome para “el desempeño de cualquier portavocía, cargo interno o candidatura de Podemos” mientras la Comisión de Garantías Autonómica resolvía mi expediente.
4.- Quiero recordar, por si alguien lo desconoce, cuáles fueron los motivos que expusimos en asamblea para presentar nuestra dimisión:
a. La creación de un partido político por parte de un grupo reducido de miembros del CCM, y de espaldas al propio CCM.
b. El boicot a una decisión del CCM aprobada por mayoría (19 a favor y 1 abstención), por la que los inscritos debían de ser informados de forma detallada sobre las opciones que se iban a presentar, en fecha próxima, en una consulta a la asamblea ciudadana sobre la posibilidad de apoyar o no una candidatura de confluencia. Lo que tuvo consecuencias políticas muy graves, no sólo reduciendo drásticamente la capacidad de influencia de Podemos en la esfera de política municipal, también en la posibilidad de optar por un gobierno local de cambio, en la línea de Barcelona en Comú.
c. El boicot contra la decisión final adoptada por la Asamblea Ciudadana de apoyar la candidatura de confluencia, Guanyar Alacant.
Todas estas actuaciones, se produjeron dentro de un entorno reducido de integrantes del CCM, que actuaban de forma coordinada, manteniendo canales propios de comunicación, actuando al margen y en contra de las decisiones tomadas de forma democrática.
Finalmente, al hacerse público el chat privado, cuando el escándalo mediático era ya insoportable, y nuestra denuncia quedaba más que acreditada (si cabe), el CCA decidió expedientarles por haber actuado fraudulentamente en el proceso de primarias al CCM; otra muestra más de la forma de conducirse de esta gente, que quedaba evidenciado en ese chat.
Para finalizar quiero enumerar las consecuencias que han tenido tanto las actuaciones de esos miembros del CCM a los que denunciamos, como la actuación negligente, por acción o por omisión, del CCA.
1. Cerca de 20.000 votos de Podemos en les Corts Valencianes, los correspondientes a la Diputada Cova Peremarch, se han perdido tras la negativa de ésta a devolver el acta; una quinta parte de la representación de Podemos por la provincia de Alicante.
2. La imagen de Podemos en la provincia se vio afectada notablemente por los escándalos, afectando seriamente a las expectativas electorales de Podemos en las elecciones autonómicas; algo que se podría haber atajado fácilmente, si se hubiera actuado a tiempo.
3. El crédito de Podemos a nivel local, especialmente en el ámbito de la política y la movilización social, recibió un fuerte varapalo.
4. Perdimos una oportunidad de tener peso específico en la política de nuestra ciudad.
5. Minamos la posibilidad de un gobierno en la línea de los ayuntamientos de cambio, de los que tan orgullosos estamos en Podemos. Sin duda, una apuesta decidida de ejecutar la voluntad expresada por nuestra Asamblea Ciudadana, de apoyar a Guanyar, habría desbancado al PSOE.
6. Todo lo ocurrido ha supuesto un trauma interno a nivel de Podemos Alicante, un trauma del que poco a poco parece que nos estamos recuperando, pero del que sin duda quedan secuelas, a las que habrá que hacer frente.
7. El no haber adoptado medidas cautelares contra las personas causantes de todos estos problemas, cuando por fin fueron expedientados, retirándoles de funciones tales como el control de las redes sociales, ha dado pie a que alguno de sus miembros eliminaran: la página central de Facebook Alicante (con más de 10.000 seguidores), la cuenta de Twitter, la cuenta de correo, la cuenta de G+, todos los videos de las asambleas, charlas y actos celebrados durante 2 años de existencia de Podemos Alicante.
8. También ha supuesto, por qué no decirlo, que gente con una trayectoria reconocida de compromiso con la justicia social en esta ciudad, y cuya integridad lleva años consolidándose, hayan tenido que asumir, en solitario, el coste de destapar las miserias que otros han tratado de ocultar, sistemáticamente.
Por último, quiero hacer algunas preguntas:
– ¿Está Podemos preparado para perseguir la corrupción de puertas para adentro?
Pienso que mientras no seamos conscientes de que el rigor debe empezar por uno mismo, por el propio partido, seremos incapaces de atajar nuestros propios casos de corrupción. Una corrupción que se sustenta gracias a las redes de silencio, a la complicidad y a la connivencia.
– ¿Cómo puede un representante hacer un ejercicio de transparencia y rendir cuentas de la gestión de un órgano en el que está si al hacerlo es expedientado?
– Si estamos reclamando la separación de poderes de puertas para fuera, ¿qué sentido tiene que nuestra Comisión de Garantías esté integrada por aquellas personas que pertenecen a una misma candidatura? ¿Veríamos razonable que el ganador de las elecciones generales también pusiera todos los jueces de la judicatura? ¿No podría afectar esa vinculación a su imparcialidad, por el mismo motivo por el que reclamamos la separación de poderes del Estado?
– Vista la poca capacidad resolutiva de Garantías (en cuanto a celeridad), ¿no debería haber una comisión por cada provincia, una instancia autonómica y otra estatal (tres instancias)?
– Y por último: ¿quién mira más por el partido: el que intenta tapar la corrupción para no dañar su imagen o el que tiene una voluntad decidida de acabar con la corrupción para ser y parecer una alternativa decente?
Para despedirme, deciros que mientras me quede un mínimo de esperanza de transformar Podemos en una herramienta de auténtico cambio social regido por sólidos valores éticos, seguiré aquí, plantando cara a lo que considere injusto, como he hecho toda mi vida. Sé que no estoy sólo.
Un abrazo a tod@s l@s que mantienen esa misma esperanza.
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