
Se ha vuelto habitual culpar a “la gente” cuando los procesos de cambio fracasan. Se habla de resistencia, de falta de actitud, de mentalidad obsoleta. Pero rara vez se mira hacia arriba.
El principal freno a la transformación cultural no suele estar en los equipos, sino en los ejecutivos. En quienes impulsan el cambio en el discurso, pero no están dispuestos a revisarse a sí mismos. Porque transformar una cultura no consiste en pedir comportamientos nuevos, sino en encarnarlos desde la cima.
No se puede exigir adaptación cuando la alta dirección sigue operando desde la inercia. No se puede hablar de evolución cuando no hay disposición a cuestionar privilegios, estilos o decisiones propias. Y no se puede pedir compromiso cuando la incoherencia es evidente.
Las personas cambian cuando perciben coherencia arriba. Cuando ven ejemplo. Cuando sienten que el discurso y la práctica no van por caminos distintos. Si esa coherencia no existe, cualquier iniciativa se queda en ruido.
En Humanizers Academy ayudamos a los líderes a mirar hacia dentro antes de exigir hacia fuera. Nuestro programa Human Leadership acompaña a mandos intermedios y ejecutivos en el desarrollo de un liderazgo coherente, humilde y comprometido con el cambio.
Si lideras el área de RRHH y buscas una formación que impulse la transformación desde quienes la promueven, te invito a visitar www.humanizersacademy.com y descubrir cómo podemos marcar la diferencia.