𝗗𝗜𝗦𝗖𝗜𝗣𝗟𝗜𝗡𝗔 𝗡𝗢 𝗘𝗦 𝗛𝗔𝗖𝗘𝗥𝗟𝗢 𝗣𝗘𝗥𝗙𝗘𝗖𝗧𝗢… 𝗘𝗦 𝗛𝗔𝗖𝗘𝗥𝗟𝗢

Nos han vendido la idea de que ser disciplinado significa tener una rutina inquebrantable, hacerlo todo con excelencia, sin fallar un solo día.
Pero eso no es disciplina. Eso es control (y agotamiento garantizado).
La verdadera disciplina es más humana.
Es cuando te levantas sin ganas, pero lo haces igual.
Cuando no tienes inspiración, pero te sientas a escribir.
Cuando vas al gimnasio sin energía… y aunque solo hagas media hora, ya ganaste.
Porque la constancia no se mide en perfección, sino en presencia.
✨ No es hacerlo bonito,
✨ no es hacerlo igual que ayer,
✨ no es hacerlo cuando “te sientas listo”.
Es hacerlo, incluso mal, incluso cansado, incluso con dudas.
A veces el progreso no se ve elegante —parece más bien un garabato.
Pero ese garabato te lleva más lejos que quien sigue esperando el momento perfecto.
La disciplina real no te exige que brilles cada día. Solo te pide que no te apagues.
Hoy no busques hacerlo perfecto. Solo hazlo. Y deja que la práctica haga su magia.
¿Qué estas dejando de hacer perfecto… para simplemente hacerlo?
Carmen de la Peña
Imagen de la red