A Benidorm le cuesta 43.000 € el atronador silencio de la oposición

A Benidorm le cuesta 43.000 el atronador silencio de la oposición

¿En qué trabajo se le paga a alguien por no hacer nada?
Leopoldo Bernabeu

“Más de 40 días hace que se celebraron las elecciones municipales y más de 20 desde que se formó la Corporación. Lo único que hemos visto con meridiana claridad es la importante subida de sueldos generalizada que entre todos se han repartido, más de un 12%, y la cantidad de cargos y asesores que entre todos vamos a tener que pagar”

Es harto complicado adivinar como le va a ir a Benidorm en esta legislatura que acaba de empezar. Depende con el cristal con el que se mire. Podríamos pensar que los ciudadanos han decidido, al menos en la inmensa mayoría de la escuálida minoría que fueron a votar, que prefieren un gobierno monocolor al objeto de que tengan menos dificultades para poder ejecutar todo tipo de proyectos con menos obstáculos en el camino. Otros pueden pensar que con una oposición más fuerte y sin mayoría absoluta, la fiscalización permitiría que no se haga lo que se quiera sin impunidad alguna. Hay quien incluso predice que Toni Pérez, acostumbrado a lidiar en complejas plazas, tener delante cuatro años con bambis de Disney como picadores, le va a anestesiar tanto que entrará en ese peligroso bucle que a todo político invade en su segundo mandato. Si no me creen le pueden preguntar a Felipe González, Aznar o Rajoy, por poner algún ejemplo por todos conocido. La confianza mata al hombre.

Al echar mano de la hemeroteca empiezo a ver detalles que me hacen pensar en lo último. Hace 4 años, las primeras comisiones informativas y Plenos, que se iniciaban todas a las 9 de la mañana, no sólo duraban horas por la generosidad de los debates, sino que hacían perder los nervios a políticos acostumbrados a que todo se desarrollara según sus costumbres. Veíamos con cierta gracia como el alcalde cancelaba agendas, Agustín Navarro se marchaba antes de que finalizaran, o Gema Amor directamente ni acudía. Comisiones que antaño duraban no más de 15 minutos, han recuperado ahora esa monótona sintonía, pero en la legislatura anterior llegaban a durar hasta 5 horas. ¿Y los Plenos?, recuerdo que, hasta que a este molesto servidor que tantos dolores de cabeza les daba se lo quitaron de en medio, nunca terminaban antes de las ocho de la tarde, incluso en  algunos nos dieron la hora en la que a cenicienta se le convertía en calabaza su esbelta carroza. 

“No es de extrañar entonces que cada vez se agrande más ese desequilibrio que invita a los incapaces a formar parte de las listas políticas y separe de ellas a todos aquellos cuya formación y confianza en sí mismo les conduce por el sendero de la empresa privada”

Más de 40 días hace que se celebraron las elecciones municipales en Benidorm y más de 20 desde que echó a caminar la nueva Corporación. Desde entonces, lo único que hemos visto con meridiana claridad es la importante subida de sueldos generalizada que entre todos se han repartido, más de un 12%, y la cantidad de cargos y asesores que entre todos vamos a tener que pagar. Algo similar a lo que sucede en la vida real, permítanme la ironía, donde a todos nos han subido, incluso antes de ponernos a trabajar, el sueldo un 12%. Para esto no hay divergencias, están todos la mar de contentos. Eso sí, de trabajar hemos oído, visto y leído bien poquito, más bien nada, sobre todo a los dos grupos de la Oposición. ¡Cómo ha cambiado el panorama de una legislatura a otra!
A una media de 2.000 euros por concejal y asesor al mes

A una media de 2.000 euros por concejal y asesor al mes, seguros sociales aparte, la oposición de 12 concejales y 4 asesores, nos cuesta el potosí de 32.000 euros mensuales. Si contamos que han pasado ya más de 40 días desde las elecciones, a los benidormenses nos ha costado 43.000 euros escuchar por primera vez la voz del líder del Psoe Rubén Martínez, que ha salido a la palestra, no para denunciar ninguna gestión de la casi nula actividad del equipo de Gobierno, sino para decirnos que ya se han distribuido el trabajo y que ya saben que competencias va a controlar cada uno de ellos al gobierno actual. Ojo, de Ciudadanos ni eso hemos escuchado.

¿En qué trabajo se le paga a alguien por no hacer nada?, ¿en qué oficio se sabe cuánto va a ganar uno cada mes sin tener claro que función va a desempeñar?, ¿en qué empresa le garantizan a nadie 4 años de trabajo sin ni siquiera conocer las capacidades del contratado?. No es de extrañar entonces que cada vez se agrande más ese desequilibrio que invita a los incapaces a formar parte de las listas políticas y separe de ellas a todos aquellos cuya formación y confianza en sí mismo les conduce por el sendero de la empresa privada. Ni es de extrañar tampoco que cada vez sean más los Ninis, esos que ni estudian ni trabajan, los que tienen como principal aspiración trabajar algún día y para siempre en la administración municipal. España es un país en el que pasamos de los tres millones de funcionarios. En Alemania, con el doble de población, hay justo la mitad de empleados públicos.
“Ni es de extrañar tampoco que cada vez sean más los Ninis, esos que ni estudian ni trabajan, los que tienen como principal aspiración ser algún día funcionarios”

Desconozco si poner estos datos al conocimiento público sirve para algo, incluso si ayuda a quien lo hace. La experiencia me dice que no. Porque aunque eso de trabajar no va con muchos de nuestros ediles, cuando de apuntarse a saraos se trata no hay quien se pierda uno. Y da resultado, porque ahí tienen el resultado de las votaciones. Los que peor resultado obtuvieron son aquellos que menos se prodigaron en el pragmatismo de las fotografías. El Rocío, la casa de Andalucía o las hogueras de San Juan, son las primeras fiestas que ya se han celebrado y allí hemos podido ver a los mismos concejales que todavía no han dicho ni media palabra sobre qué opinión les merece que Benidorm haya sido objeto de difamación para determinados medios de comunicación ingleses con noticias falsas; sobre los problemas que está generando el programa del Imserso para la próxima temporada, lo que pone en riesgo miles de puestos de trabajo; sobre la llegada de miles de turistas en pleno Julio con la ciudad patas arriba y un caótico caos circulatorio; sobre seguir con la empresa de basuras y limpieza viaria sin contrato alguno que regule su trabajo y a menos de 6 meses de que expire la última cláusula y nos quedemos sin este fundamental servicio; sobre el anunciado cierre de 34 camas del único hospital y del 90% de los centros de salud de la comarca por las tardes.

“Algún día me van a tener que explicar qué tipo de burundanga les dan estos políticos para que cada cuatro años se vuelvan a olvidar de todo y les den de nuevo 4 más de oxígeno”

Y si de todo lo dicho nada sabemos porque sus señorías sólo han tenido tiempo en estos 40 días de preocuparse por cuanto iban a cobrar y con cuantos asesores iban a contar, entenderán ustedes que sobre el inicio de las obras del centro de salud del rincón de loix, el reinicio de las obras del centro cultural o las olvidadas del Instituto Pere María a dos meses del nuevo curso escolar, casi mejor ni pregunto. Sobre la imagen y la insalubridad de la estación de Autobuses, les invito a que lo juzguen ustedes mismos. Algún día me van a tener que explicar qué tipo de burundanga les dan estos políticos para que cada cuatro años se vuelvan a olvidar de todo y les den de nuevo 4 más de oxígeno. ¡Cuando las calles de tu ciudad veas asfaltar, es que pronto tendrás que ir a votar!. Pues nada, ya tienen Benidorm todo asfaltado. Eso sí poco más, pero todo bien asfaltado y con buenos maceteros.

Me despido. Nada de lo que tenía en mente he escrito, pero es lo que tiene tener tanto que decir y explicar. Puede parecer el recurso del pataleo, yo mismo lo pienso, pero es que desde esta profesión de periodista poco más se puede hacer. Es lo que ustedes han votado. Han tenido otras posibilidades, pero la mayoría ha elegido esto. Bueno, la mayoría de los que se molestaron, porque todavía no me explico cómo es posible que el 50% de benidormenses ni si quiera se acercara, o quizás sí. Ya saben a lo que atenerse los próximos cuatro años. Paciencia y ánimo.