Coraje es el milagro que supera la derrota sin perder el corazón

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Astri De Juan Sánchez, presentó el pasado 14 de agosto una ponencia en el “El Faro de Alejandría Benidorm”: Convivir con nuestras emociones de una forma inteligente. 

Isabel López Villanueva.- Licenciado en Pedagogía y Master en Psicomotricidad. Su trabajo está relacionado con los problemas de aprendizaje y apoyo educativo, con niños y adultos afectados por algún tipo de trastorno.

Astri explica que los pensamientos aparecen cuando ellos quieren y que las emociones, no desaparecen cuando uno lo decide, sí bien, se pueden controlar con el fin de que no dominen nuestros actos, para ello, es necesario reconocer y comprender como pensamos, sentimos y actuamos.

La persona emocionalmente inteligente, (normalmente) desarrolla habilidades que le llevan a manejar adecuadamente los sentimientos en las relaciones con los demás, aprendiendo a refrenar la rabia, o el miedo.

Aspectos fundamentales para lograr nuestro objetivo en el terreno personal o social, como saber expresar y gestionar las propias emociones de forma adecuada, controlar las respuestas y saber qué sienten otros, fijarse metas alcanzables y, aceptar las limitaciones. Llegar a apegarse a situaciones emocionalmente negativas, es engañarse uno mismo fabricando razones, con las que justificar las propias ideas erróneas.

El conferenciante puso especial interés en el instinto de supervivencia, donde las emociones como esencia de la vida, son parte básica para la evolución de cualquier especie en desarrollo, desde cientos de millones de años, hasta la especie humana.
La actitud emocional inteligente de una persona, es un factor determinante para el éxito, ya que se considera que cuadriplica la capacidad intelectual a la hora del éxito.

En el campo del aprendizaje, dice, que la inteligencia académica y la emocional son complementarias y, que el desarrollo de ambas aumenta las posibilidades de hacer del niño, un ser feliz y competente. Tener éxito en la escuela, se ha transformado en una necesidad imperiosa para triunfar en la vida. El proceso de socialización depende de unos padres bien informados, que poco a poco, comienzan a apostar por una educación en inteligencia emocional. Si los niños son abandonados a su suerte, no serán capaces de expresar sus emociones, ni poner nombre a las que sienten. Porque sólo identificando y siendo consciente de la emoción que se siente, se puede realizar un uso adecuado de la misma, ya sea calmándola si es desagradable, o potenciándola si es una positiva.
Educar la inteligencia emocional, se puede y se debe, a cualquier edad, ese fue el mensaje principal de la charla.

Astri recomendó algunos libros clásicos de la psicología: “Tus zonas erróneas” o “Cómo hacerse valer”…

Todo tiene un principio y un final, y las cosas que ayer estaban, mañana puede que no estén. Aceptar que la vida es un constante cambio nos permite vivir más tranquilos y disfrutar de lo que tenemos. Una de las creencias más limitantes es: “uno será siempre como es y, que a partir de cierta edad es imposible cambiar”, pero resulta que no es cierto.

Es importantísimo aprender a cerrar etapas, capítulos o historias de nuestra vida porque precisamente eso es vivir: cambiar, renovarse y no permanecer más tiempo del necesario con sentimientos negativos. Cuando uno se queda anclado en una vida que no le está aportando nada, en realidad ya está dejando de vivir con plenitud.
La seguridad no existe, excepto en el caso de la muerte. Habrá situaciones o circunstancias que sucederán sin que tengamos poder para modificarlas, por lo tanto, dejemos de controlar, ya no sirve. Interiorizar la idea de que las cosas se terminan porque es lo normal, forma parte de la vida, que es cambio. Tómate los recuerdos como lo que son, e intenta no mezclarlos con sentimientos demasiado exagerados. Toda etapa encierra un placer, algo positivo, algo nuevo, nunca nada es totalmente malo, aunque ahora mismo no tengas la capacidad para darte cuenta de ello.

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Habló también de la Discusión Cognitiva como medio para disminuir el daño que provocan los desagradables pensamientos irracionales.

Ahondó en la descripción de una deficiente comunicación, tanto si es en un tono agresivo como si lo es en un modo pasivo, en los que siempre salen perdiendo los derechos de alguno de los implicados. Mostró el estilo asertivo, en el que una persona puede comunicar cualquier necesidad, solicitud, emoción o pensamiento de manera respetuosa sin herir los derechos de la otra persona.

Se trató de mostrar en esa charla, un camino para la persona que desee recorrerlo, en el que las emociones pueden ser vividas de forma más adecuada, sin provocar el sufrimiento que en muchas ocasiones se aviva y, poder llevar una vida que valga la pena en cada uno de sus momentos.

Los aplausos de agradecimiento al ponente y las preguntas, dieron por acabada la tarde. Gracias por tu buena preparación Astri De Juan.

                  “Mira hacia adelante. El espejo retrovisor solo se ojea un instante”.