Por qué no consigues que te paguen lo que mereces por una conferencia

ser mejor conferencista

Isra García.- Quizá eres una de esas personas con talento, resultados, experiencia y mucho valor (y verdadero) que aportar al mundo como conferencista.

Es posible que hayas empezado ahora, o hace algún tiempo, a dar charlas, exposiciones, conferencias y seminarios. Probablemente, sobre todo si vives en este país o en otro de Latinoamérica, no seas valorado, no te tomen en serio y/o tengas que aportar tu conocimiento en charlas, de forma gratis. O incluso que ni siquiera te contraten para exponer gratuitamente.

Ser mejor pagado y más contratado como conferencista

Si esa fuera tu situación, esto es lo que yo haría en tu lugar:

Especializar en algo concreto

Casi todo el mundo está en social media, SEO, marketing digital, productividad, innovación, liderazgo, coaching o motivación. Ya hay unos muy demandados profesionales en lo alto de cada categoría. Posiciónate en una donde tengas oportunidades, o mejor aún, crea tu propia categoría.

Emerge desde un tema que muestre tu contexto único, y asegúrate de que es coherente con tu persona y tu profesión. Muestra una perspectiva fresca, distinta y que sea un tema del que la gente desee escuchar.

Excelencia en títulos / descripciones / ejemplos

No es lo mismo decir “conferencia sobre motivación” que “cómo vivir plenamente cuando has superado el dolor de perder a tu familia”. Tampoco es lo mismo “aprenderás sobre el liderazgo” que “aprenderás liderazgo jugando a videojuegos, deportes extremos,  aventuras en solitario fuera de tu país y haciendo cosas que no sabes hacer”. Sin storytelling no conseguirás nada.

Concreta, exactitud, propiedad

Enviar una propuesta de 45 minutos de conferencia a un evento que requiere 20 minutos, va a devaluarte. Decir “sí” a una propuesta cuando en realidad deberías decir “no” porque no cumple con tus requisitos, va a devaluarte. Ir a una conferencia y vender tu libro, tus servicios o consultorías en medio de la propia conferencia, eso va a devaluarte todavía más si cabe. Hablar de términos vagos como “innovación”, “coaching”, “cambio” sin ejemplos ilustrativos que tu audiencia pueda utilizar como punto de utilidad. Más devaluación si cabe.

La mayoría de las veces antes de participar ya te has devaluado, porque vas a lo genérico. Imagina: “Insensatez como ventaja competitiva: 5 formas obsesivas, insensatas y contundentes de escalar un negocio más rápido”. Esto y lo que contiene, ya es un diferencial.

Terminología

Cuando simplificas lo que haces, los demás te pueden entender mejor. Antes era el tipo de persona que utilizaba vocablos complicados, hasta que me di cuenta de que me restaba más que sumaba. En ocasiones todavía caigo en la trampa que mi ego me pone, pero cada día lo evito con mayor soltura. Ser simple es vender mejor, es comprender mejor, es llegar mejor. Eso aplica a los títulos profesionales, ejemplos en otros idiomas, palabras enrevesadas. Etc.

Valor

Si lo que dices se queda en el aire y no tiene ninguna tangibilidad, ni siquiera te contactará para poder exponer. Poco más que añadir aquí.

Sal

De tu ciudad, comunidad o incluso país. Si crees que lo mereces y lo vales, busca la oportunidad en otro lugar. A menudo las personas no son tomadas muy en serio por su propio entorno. Imagina en un tema tan subjetivo como este.

Esperar demasiado

Si eres un/a conferencista que sigue esperando a dominar todas las técnicas, a perder el miedo escénico, a dominar más la materia. Esperar te hace ir por detrás. Siempre.

Imagen atribución: PRO Marketing Day.

 

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